Francamente, no puedo empezar sin
unas palabras de agradecimiento: Para mi compañera que me puso el libro en
las manos y me ha compartido valiosa información. Información que yo muy
ilusamente, creí que podía ir arañando entre uno y otro artículo en la web y
vídeos de youtube. No digo que no se pueda, digo que para mi, es un regalo
tener toda la información para poder empezar a aplicar ya y sin excusas.
Y ahora si, os cuento sobre mi
primer día.
Yo creía que esto era muy difícil
de hacer, porque tendría que comprar cosas de nombres raros y dejar medio riñón
en la herboristería.
Pero me sorprendió gratamente,
darme cuenta que lo esencial era proveerme de carbohidratos de buena calidad y
de productos frescos vivos. De esos
que puedo comprárselos a mi amiga que tiene tienda de productos ecológicos aquí, en mi barrio. No hay excusa, ya con esto puedo empezar!. Desde luego, que
alguna alga y algunas semillas sí que fui a buscar en la herboristería, pero la
despensa se puede ir aprovisionando poco a poco.
Para poneros en antecedentes,
quiero mostraros la foto de mi yo actual.
Allí llevo puesto un pantalón, que
como veis, no cierra. Pues una amiga me lo regaló cuando mi segundo hijo tenía
poco menos de un año (hace cuatro años). Lo tuve mucho tiempo guardado porque
aún con la cremallera cerrada se me escurría por las caderas. Así que lo
estrené en el posparto de mi tercer hijo (hace tres años). Y me quedaba bien.
En el posparto!!!. Y durante el año siguiente también. Así que una imagen lo
dice todo. En cosa de dos años he ido aumentando de peso de forma exponencial…hasta
estar casi 10 kg por encima de mi peso ideal, para un imc saludable.
Ha sido de a poquito. Y como a
nivel estético no me fastidiaba mucho lo
fui dejando estar.
Lo que no podía dejar estar, es
querer hacer cosas y no poder, porque paso todo el día arrastrándome de
cansancio por los rincones.
Bueno, pues de eso ya no más. La
decisión está tomada. Me he ido a la compra semanal y he regresado con lo básico. A tiempo para preparar la comida. Este ha sido mi primer plato macrobiótico, hecho
con lo que he aprendido hasta ahora y con lo que mi bolsillo ha podido dar.
Caldo de pescado con zanahorias y
puerro. Pescado blanco, pequeño y salvaje cocido con puerro y salsa de soja,
zanahoria eco rallada y ensalada de corazones de lechuga aderezada con mayonesa
hecha con leche de avena, salsa de soja y perejil. Mientras cocinaba mi comida,
puse a hacer en olla rápida el arroz integral, base indispensable de muchas
recetas.
Lo suficiente para unos dos o tres días.
A la hora de la merienda, infusión de frutos
del bosque para evitar antojos de dulce, aunque francamente no los tuve.
Para la cena, comí el arroz
integral con las verduras que me quedaron del caldo de pescado del mediodía.
Y, maravilla de la vida!, antes de ir a la cama
no tuve la necesidad imperiosa de ir a por algún snack y una cerveza. Me bastó
con otra infusión.
Y a dormir llena de satisfacción
e ilusión.


No hay comentarios:
Publicar un comentario